
Saludamos y abrazamos a todas las madres y a todas aquellas personas que asumen este rol desde el corazón

Resaltamos la relevancia que conlleva una maternidad. Alegrías, tristezas, triunfos y decepciones, pero siempre esperando que desde otro lado haya brazos de amor…
Abrazamos a cada MADRE y lo escribimos en mayúsculas para que entendamos y siempre respetemos a cada mujer que decide cumplir este rol.

Quizás demos por sentado que todas las madres deben cumplir tareas como si fuera un listado impreso desde nuestra genética, pero ¿te pusiste a pensar cuántas veces viste a tu mamá resignar sus deseos para estar con vos? Y si no fuera el caso, ¿qué te hubiese gustado que pasara?

Sanemos y abracemos a nuestra madre, a quien sentimos desde el corazón.

Valoremos su tiempo, dedicación y persona, no sólo hoy sino cada día.

Compartamos sus cargas que, como mujeres, es naturalizado a su género. Hablemos y preguntemos en qué podemos ayudar y sostener.
Agradecemos por sus vidas y las bendecimos!!


Dejale unas palabras a esa madre especial para vos. ¡Te leemos!